Porque durante 90 minutos desaparecen los colores partidistas, las campañas, los discursos y las diferencias. Solo queda una camiseta, un balón y la esperanza de celebrar el siguiente gol.
O con un tono más satírico, al estilo de Cuco Mora:
Mexicanos al grito de… ¡GOOOOOL! Aazzoo…
Sobre la cancha rueda el balón, en la política siguen rodando las promesas. Unos buscan el campeonato del mundo; otros, el campeonato del aplauso. Al final, el árbitro pita, el pueblo paga el boleto… y el marcador de la realidad siempre se juega en tiempo extra.
Por: Cuco Mora/ DHM…
