Peregrinación al Santuario de la 4T
Gringo detente, San Andrés está presente
Por Federico Snap
Claudia Sheinbaum llegó a Palenque entre inauguraciones, sonrisas oficiales y el inevitable desfile de funcionarios, gobernadores y cortesanos que aprovechan cualquier gira para tomarse la foto “histórica” rumbo al futuro… o al pasado.
La visita incluyó obras, discursos y la esperada escala en la finca “La Chingada”, residencia del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, convertida ya en una especie de santuario político-sexenal donde más de uno llega casi descalzo, con incienso guinda y devoción anticipada.
Dicen los enterados que la plática será “privada”, aunque medio país supone que ahí se revisarán pendientes, lealtades, candidaturas, rebeldías y uno que otro jalón de orejas para los adelantados que ya andan haciendo campaña con cargo al erario.
En los alrededores no faltó quien alabara el momento como si se tratara de una peregrinación obligatoria rumbo al templo mayor de la 4T; unos llegan caminando, otros en Suburban blindada y algunos —los más fervientes— prácticamente de rodillas.
Mientras tanto, el país sigue entre violencia, apagones, carreteras rotas y hospitales parchados, pero la liturgia política continúa puntual: inauguración, aplausómetro, mañanera reciclada y visita al guía moral del movimiento.
Palenque dejó de ser sólo destino turístico; ahora también funciona como estación de penitencia y consulta espiritual para la clase gobernante.
Y como diría la raza:
“Todos los caminos de Morena… llevan a La Chingada”.
Federico Snap/ Cuco Mora/ DHM…
