La Asamblea General de la ONU rechazó por trigésima cuarta vez el embargo unilateral que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde 1960 y que, en la actualidad, ha conducido a una crisis energética que agrava la situación humanitaria de la isla.
Con esta son 34 ocasiones desde 1992 que la Asamblea General, el órgano más representativo de la diplomacia internacional, rechaza la medida unilateral. La resolución reitera la exigencia internacional de levantar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla. La Asamblea expresa su inquietud porque, tras décadas de votaciones y llamamientos, la medida sigue vigente.
La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobó este miércoles una resolución que pide poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba hace más de seis décadas, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.
Este año se registraron 10 votos en contra y 13 abstenciones más que en 2025, tras lo que Cuba describió como “un despliegue inusitado” de Estados Unidos para restarle apoyos al proyecto de resolución que pide el fin de las sanciones económicas de Washington contra la isla.
En contra votaron Estados Unidos, Israel, Hungría, Eslovenia, Lituania, Ucrania, Bosnia y Herzegovina, República Checa, Macedonia del Norte, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Paraguay, y Trinidad y Tobago.
Países occidentales como Alemania, Italia y Letonia figuran entre los que se abstuvieron por primera vez en 34 años. Aunque este tipo de resoluciones no son jurídicamente vinculantes, reflejan la opinión mundial.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció que el gobierno de Washington ejerció fuertes presiones sobre numerosos países para “restar apoyos” a la resolución, que desde 1992 cuenta con el apoyo mayoritario de países miembros de la ONU.
En las sesiones del martes y este miércoles en la Asamblea General, diplomáticos de varios países, a nombre de organizaciones globales y regionales o en su capacidad nacional, abogaron por el cese del bloqueo estadunidense y criticaron su impacto en el desarrollo de la nación caribeña y en sectores vitales como la salud, el transporte y la producción de alimentos.
Desde 1992, la Asamblea General de la ONU ha aprobado por amplia mayoría el proyecto de resolución que pide el fin del bloqueo contra Cuba.
