!LOTERÍA… Y NO BORREN!
Por: El Compadre Chiles
Mientras en la panadería de la 58 por 51, en el corazón de Mérida, la “Chula” sigue amasando sin parar su PAN, recorre colonias, fraccionamientos y comisarías, reparte sonrisas y aprieta manos. En política, el que se duerme… ¡amanece sin candidatura!
Pero, ¡zas, culebra!

Cuando los guindas creían tener acomodadas sus fichas, apareció de bote pronto el “Xulah del Oriente”, el mismísimo “Amigo Libo”, político curtido en varias batallas y acostumbrado a cambiar de casaca sin perder el sombrero.
Su llegada al escenario morenista revolvió las apuestas y obligó a los expertos de la grilla del xtokoy solar nativo a revisar sus pronósticos.
No termina una elección y ya estamos repartiendo gubernaturas, alcaldías, diputaciones y hasta las llaves de Palacio Nacional.
Con semejante entusiasmo, pronto dejaremos sin clientela al Pitoniso de Tetiz y al Brujo de Catemaco, porque los adivinos políticos yucatecos no trabajan gratis… ¡y hasta cobran por equivocarse!
LIBO… EL AMIGO DE TODOS LOS GRUPOS

En su carta-manifiesto de aceptación, el “Amigo Libo” presume llevar 25 años al servicio de los meridanos y recuerda su antigua amistad con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuya influencia, asegura, marcó su manera de entender el servicio público.
¡Ajá!
La trayectoria política de Libo parece muestrario de una tienda de pinturas.
Del PRI pasó al desaparecido PRD; tuvo también su episodio verde y después se incorporó al gobierno panista de Mauricio Vila Dosal, quien lo llevó a la Secretaría de Educación.
Más tarde disputó dentro del PAN la candidatura a gobernador al entonces “todo poderoso” Renán Alberto Barrera Concha, famoso trialcalde meridano.
Libo perdió la nominación y regresó a su despacho. Después circularon versiones sobre presuntos acercamientos con el equipo de Joaquín “Huacho” Díaz Mena, finalmente vencedor en la contienda por la gubernatura.
Sus adversarios hablaron de traición a la camiseta azul, aunque una cosa son los rumores y otra las pruebas.
Hoy, el antiguo aspirante panista reaparece en la cancha guinda.
¡Y no precisamente para recoger las pelotas!
LA CHULA… ¡PAN CALIENTITO!
En la otra esquina está María Cecilia Anunciación Patrón Laviada, nuestra bien conocida “Chula”, quien parece haber entendido que la política municipal no se gana desde un escritorio refrigerado.
La alcaldesa recorre colonias, fraccionamientos y comisarías, escucha reclamos, supervisa servicios y mantiene activo su contacto con la ciudadanía.
También enfrenta pendientes heredados, baches, drenajes insuficientes y un presupuesto que no alcanza para todos los problemas de la ciudad.
Con su estilo cercano, su estructura territorial y el respaldo de buena parte del panismo tradicional, se perfila como una contendiente de mucho peso para buscar su reelección.
Pero una cosa es la popularidad y otra convertir los aplausos en votos.
¡Los abrazos no se cuentan en las urnas, compadre; los votos, sí!
¡LA BATALLA DE TODAS MADRES!
(Al revés volteado, para que no se espanten las buenas conciencias).
Tanto Cecilia como Libo conocen la importancia de la contienda.
MÉRIDA ES LA JOYA DE LA CORONA.
Su población, presupuesto y peso económico la convierten en uno de los principales bastiones electorales de Yucatán.
Para la Chula, conservarla significaría fortalecer su liderazgo dentro del PAN.
Para Libo, conquistarla bajo las siglas de Morena representaría una hazaña política y un impulso para su futuro estatal.(2030?)
Cecilia cuenta con estructura municipal, reconocimiento público y experiencia territorial.
Libo podría apoyarse en la fuerza electoral de Morena, sus vínculos con personajes de distintos colores y el respaldo que consiga dentro del partido.
La influencia de los gobiernos federal y estatal también podría pesar, aunque los recursos públicos y las instituciones electorales deben mantenerse al margen de cualquier operación ilegal.
Porque una cosa es tener colmillo de mastodonte y otra llevarse hasta la dentadura del árbitro.
¡Ojo, mucho ojo!
¿Y LOS OTROS GALLOS DEL GALLINERO?
¿Dónde quedan “Milito”, “el Rulo”, “el Mariachi” y “el Purux”?
¿Se disciplinarán ante la llegada del Amigo Libo o buscarán su propio camino?
¿Habrá acuerdos, diputaciones, cargos administrativos o promesas para el 2030?
Y la pregunta de los sesenta y cuatro mil pesos:
¿Quién decidirá la candidatura morenista a la alcaldía meridana?
¿La militancia, las encuestas, la dirigencia nacional, el gobernador o algún poderoso padrino político?
¡Ahí está el detalle, decía Cantinflas!
Cuando abundan los aspirantes, también sobran los agravios. Si los perdedores no aceptan el resultado, la unidad puede convertirse en una guerra de todos contra todos.
¡LOTERÍA… Y NO BORREN!
Todavía falta camino para que los meridanos depositen su voto.
Habrá encuestas, negociaciones, alianzas, traiciones, reconciliaciones y alguna que otra patada debajo y sobre la mesa.
La Chula seguirá horneando su PAN. (Ucho)…
Libo intentará convencer a los guindas de que su pasado multicolor es experiencia y no oportunismo.
Milito, el Rulo, el Mariachi y el Purux tendrán que decidir si mantienen sus propias cartas o aceptan que otro cante la baraja.
Mientras tanto, los ciudadanos seguirán esperando calles re pavimentadas y sin baches, servicios eficientes, seguridad y respuestas concretas.
Porque Mérida no es propiedad del PAN, de Morena ni de los políticos que se sienten dueños del solar.
¡Mérida es de los meridanos!
Y cuidado con cantar victoria antes de tiempo: todavía faltan muchas cartas por salir.
¡El que se adelante a gritar LOTERÍA puede terminar pagando las tablas… y hasta los frijoles de la fiesta!
Por: El Compadre Chiles.
¡Abur…to!
