La Estela 18 ocupará un sitio de honor como testimonio del origen maya de la actual ciudad de Mérida.
T’Hó, “El Ave del Tiempo”, volverá a hacerse presente en Mérida con la Estela 18, que será colocada en un espacio destacado como testimonio de la civilización que floreció en este territorio mucho antes de la llegada de los españoles.
Es la recuperación simbólica de un pasado que durante siglos permaneció bajo la ciudad de Uxmal, la tres veces construida de la Zona Puc…
Mérida ha construido su carácter a lo largo de casi cinco centurias: la “Ciudad Blanca”, la urbe que recibió el título de “Muy Noble y Muy Leal” y que hoy dirige la mirada hacia la cultura maya que precedió a la fundación española.
Ahora, bajo la iniciativa de la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, ese legado adquiere presencia pública para mostrar a las nuevas generaciones que la historia de la capital yucateca no comenzó con la llegada de los conquistadores: antes de Mérida estuvo T’Hó.
La Estela 18 representa a dos deidades: Chak Chel y el Dios Jaguar del Inframundo.
Chak Chel está vinculada con la lluvia, la fertilidad y la provisión de alimentos. Su imagen remite al agua, los campos productivos y las condiciones necesarias para garantizar el sustento.
El Dios Jaguar del Inframundo, por su parte, aparece entre los montes y portando una carga, en una escena relacionada con la distribución de los bienes esenciales para la comunidad.
La incorporación de la pieza al inicio del Paseo de Montejo permitirá reconocer a T’Hó como antecedente de la actual Mérida y destacar la profundidad histórica y cultural del territorio donde se levanta la ciudad contemporánea.
No se trata únicamente de instalar un monumento, sino de hacer visible una herencia que forma parte inseparable de Yucatán.
La Estela 18 aspira así a convertirse en un nuevo icono de Mérida: un símbolo que acerque a las nuevas generaciones a la civilización maya y les permita comprender el origen de la ciudad que habitan.
Mérida mira hacia el futuro sin darle la espalda a su pasado. T’Hó, el Ave del Tiempo, vuelve a desplegar sus alas.