Por: El Compadre Chiles.

Atencion tropa, FIRMES: YAAA.

Por órdenes del Alto Gobierno de la República y su dependencia, la SEP., a partir de ahora, quedan clausurados todos los planteles militarizados -como este en comento-, terminando el ciclo del año escolar, pidiéndoles a sus Señores padres o tutores, su comprensión y su buena voluntad quienes al elegirnos para su Educación, lo hicieron conscientes del futuro para ustedes. Gracias…

Rompan filas.

Por otro lado, los “ cadetes de las diferentes escuelas del Heroico Colegio militar: (Del aire, Caballería, artillería, superior de guerra, de ascensos y grados superiores, etc., escuchan la voz de mando:”Marchen, flanco derecho, paso redoblado un dos, un dos, – el sonido de la tambora marcando el ritmo del paso y las órdenes del corneta avisando que la tropa va derecha la flecha…

Ambas dos órdenes forman parte de una disciplina que integra a los (as) a un modelo al servicio a la patria, los primeros cuadra un formato de integración ciudadana, marca el carácter del educando y crea familias de bien para la sociedad…

El segundo, como se sabe, son la renovación del Glorioso Ejército Mexicano, hoy puesto en dudas y manchas que tiznan con la corrupción que el sexenio anterior les impuso a través de las llamadas @ Aguilas”, que sacaron de los cuarteles a esa tropa que antes yacía tranquila y chistar y encargarles trabajos fuera de su formación secular…

Hoy y, ahora, las pus salta en Marina, la SEDENA. El aire y anexas como Aduanas, la nueva fuerza militarizada de la Guardia Nacional, !!!que desgracia!! La República se desmorona y el silencio de los justos solo anhelan que del Norte venga el castigo…

Firmes/ Beyhualé/ Dzoki/ Japut…

El compadre Chiles…

A Manera de Editorial:

KAPUT… DZOKI… BEYHUALÉ…(2)

Por: El Compadre Chiles/ IA/ DHM…

¡¡Atención… FIRMES… YAAA!!

Escuchamos. La voz firme y varonil del Sargento quien afirma:

“Por órdenes superiores, se informa a la tropa estudiantil que, al concluir el presente ciclo escolar, se bajará la bandera en los planteles de educación militarizada. Se acabó el toque de diana, el saludo a la Bandera, el “¡firmes!”, el “¡rompan filas!” y el aprendizaje de una disciplina que miles de padres buscaban para enderezar el rumbo de sus hijos.

La orden está dada.

Los padres que confiaron en este modelo educativo deberán conformarse con la explicación burocrática de siempre: “es por el bien de la educación nacional”.

POR OTRA PARTE…

Mientras tanto, en el Heroico Colegio Militar, en la Escuela Militar de Aviación, en Caballería, Artillería, Ingenieros y Estado Mayor, la corneta sigue marcando el paso y la tambora continúa recordando que la disciplina no se improvisa; se aprende, se vive y se honra.

Paradójico país.

Por un lado, se eliminan espacios donde se enseñaba orden, respeto, responsabilidad y amor por la patria. Por el otro, nunca como ahora los militares habían recibido tantas tareas que antes correspondían a autoridades civiles: seguridad pública, aduanas, puertos, aeropuertos, obras estratégicas, empresas del Estado y una larga lista de responsabilidades que han convertido al uniforme en protagonista permanente de la vida nacional.

El soldado dejó el cuartel para administrar medio gobierno.

Y cuando una institución concentra tanto poder, también concentra el desgaste, las críticas y los señalamientos. El prestigio construido durante generaciones puede erosionarse cuando la política sustituye al mérito y las decisiones civiles terminan descansando sobre hombros militares.

Lo preocupante no es únicamente quién manda.

Lo verdaderamente grave es que México parece caminar hacia un país donde las instituciones civiles se debilitan mientras las responsabilidades militares se multiplican.

Eso no fortalece a la República.

La hace más dependiente.

Y cuando un gobierno necesita soldados para resolver lo que antes resolvían maestros, ingenieros, policías civiles, administradores o jueces, quizá el problema no esté en los militares.

Quizá el problema esté en quienes dejaron de gobernar con instituciones fuertes.

Después vendrán los discursos patrioteros, los aplausos obligados y las ceremonias impecables.

Pero ninguna corneta podrá ocultar que la disciplina no se decreta; se construye.

Y ninguna arenga podrá convencer a los ciudadanos de que desmontar lo que funcionaba para sustituirlo por la improvisación es sinónimo de progreso.

¡Firmes!… ¡Beyhualé!… ¡Dzoki!…

Porque cuando una nación comienza a confundir autoridad con autoritarismo, disciplina con adoctrinamiento y patriotismo con propaganda…

…el “Kaput” deja de ser una palabra alemana para convertirse en una advertencia mexicana.

El Compadre Chiles./ DHM/ IA…

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