Esta semana en Londres, las temperaturas han alcanzado máximos casi récord, pero incluso en una abrasadora noche de verano, una multitud deslumbrante se dirigió a Hyde Park para brindar por las Galerías Serpentine y su evento benéfico más importante del año.

El evento, que también se celebra en honor al encargo anual del pabellón al aire libre de la galería (para 2026, una maravilla rítmica y ondulante con paredes de ladrillo, obra del estudio de arquitectura Lanza Atelier, con sede en Ciudad de México), sirvió además como una celebración del diseño, la cultura y la gastronomía mexicana en general.

Se sirvieron margaritas de flores silvestres elaboradas con tequila Casa Dragones, así como una deslumbrante variedad de platos mexicanos preparados por Laila Gohar, entre los que destacaban los tradicionales elotes ligeramente espolvoreadas con queso y chile, y un puesto de tamales.

¿Pero cuál fue la verdadera estrella del evento? Una instalación creada en colaboración con la querida chocolatería mexicana Casa Bosques, que presentaba chocolates moldeados inspirados en los ladrillos del pabellón, servidos con refrescantes nieves de jamaica, mango y guayaba. “Siempre me han atraído los ingredientes que encierran mundos enteros en su interior”, comentó Gohar sobre el concepto. “El maíz, el chocolate, el mole… son a la vez cotidianos y monumentales”.

Por supuesto, el público también acudió para disfrutar del arte: actualmente se exhibe en la Serpentine una doble exposición que incluye una muestra de David Hockney con pinturas de paisajes de Normandía y una gran exposición de pinturas de Cecily Brown. (Se pudo ver a Michael B. Jordan, que se encuentra actualmente en Londres rodando un remake de El caso Thomas Crown, contemplando esta última con aire de aprobación y charlando con el director artístico de la Serpentine, Hans Ulrich Obrist.) Kristin Scott Thomas deambulaba por el pabellón charlando con Richard E. Grant, mientras que Alexa Chung —con un espectacular traje de falda de Dilara Fındıkoğlu — estaba ocupada poniéndose al día con Sienna Miller, que lucía un abrigo de seda y piel reciclado de Conner Ives. (Sí, incluso con el calor que hacía.)

Entre los coanfitriones de la velada —junto a Obrist, la directora ejecutiva de la Serpentine, Bettina Korek, y el presidente del consejo de administración de la Serpentine, Michael R. Bloomberg—, se encontraban Salma Hayek Pinault y los cineastas ganadores de un Óscar Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu. “A lo largo de mi carrera, me ha impulsado la convicción de que las voces, las historias y la creatividad latinoamericanas deben ocupar un lugar central en la cultura mundial, y no quedar relegadas a los márgenes”, afirmó Hayek Pinault sobre la velada. “Es un honor para mí formar parte de esta celebración”. Brindemos por ello.

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