Lo dicho comentador…
Como infirmamos con anticipación, 15 día atrás, la multipremiada Luisa María Alcalde Luján, luego de hacerse rogar, aceptó el encargo que le hiciera la presidenta a Sheinbaum, en plena carrera del proceso electoral del venidero 2927…
Otro coaligado a estos cambios de bote pronto es la renuncia de Andrés Nanuel López Beltran(Andy), quien como se sabe, no se a vuelto a parar por los lares del instituto guinda, a quien los medios de comunicación le han tundido a palos su arrogancia y se dice anda involucrado en negocios con las grandes obras del sexenio inmediato anterior y hasta se dijo el sucesor para la presidencia en el 2030…
Colofón…
De darse cuenta esto ultimo,- la salida de Andy-, se comienza a vislumbrar la mano de la mandataria mostraría el músculo y cierto akejaniebto de las órdenes desde el rancho “La Chingsda” en Oalenque actual refugio del ex presidente AMLO. Faltaría ver quién asume las riendas de Morena y ya saltó el nombre de actual directora de Bienestar de apellido Montiel. Veremos…
Cuco Mora/ Federico Snap/ DHM…
Trompo a la uña…
El movimiento de Claudia Sheinbaum no es administrativo… es quirúrgico.
Llevarse a Luisa María Alcalde Luján a la Consejería Jurídica no es premio: es control. La coloca donde se redactan, se blindan y se operan las decisiones de mayor calado. Traducción: confianza total… y cercanía al núcleo duro del poder.
Pero el verdadero mensaje no está en quien llega… sino en quien se mueve.
El enfriamiento de Andrés Manuel López Beltrán no es casualidad. Es síntoma. Durante meses se le infló como operador, como heredero, como sombra del obradorismo… y hoy, simplemente, se diluye del radar.
¿Coincidencia? Difícil.
Porque si algo empieza a notarse es que Sheinbaum está dejando de administrar inercias… para empezar a construir su propio mando. Y eso inevitablemente pasa por marcar distancia —aunque sea milimétrica— del peso de Andrés Manuel López Obrador y su refugio político en Palenque.
Aquí no hay ruptura abierta… pero sí hay reacomodo con bisturí fino.
Y en Morena, donde el poder nunca queda vacío, ya empiezan a sonar nombres como Ariadna Montiel Reyes. No por casualidad: estructura territorial, operación electoral y lealtad probada.
Lectura final:
No es cambio… es depuración.
No es relevo… es alineación.
No es casualidad… es mensaje.
Y el mensaje es claro:
el poder ya no se presta… se ejerce.
Dahemont…
