En el marco del Roche Press Day 2026: Salud como inversión, Kenneth Bradley, jefe global de Descubrimiento de Enfermedades Infecciosas de Roche, explicó cómo la inteligencia artificial (IA) y la innovación científica están transformando la investigación y ampliando las capacidades de los científicos para identificar moléculas con potencial para convertirse en nuevos tratamientos.

“Una de las cosas que la inteligencia artificial nos está ayudando a hacer es ampliar la cantidad de moléculas que podemos considerar desarrollar, porque ahora podemos realizar gran parte del trabajo de manera virtual. Esto significa que no tenemos que invertir recursos en fabricar miles de millones de moléculas”, afirmó Bradley.

La resistencia a los antibióticos en un tema de gran relevancia para la salud pública. En 2019 se registraron aproximadamente 4,95 millones de muertes asociadas con la resistencia bacteriana a los antimicrobianos, de las cuales 1,27 millones fueron atribuibles directamente a esta causa, según un estudio publicado en la revista científica The Lancet.

Además, hay que considerar que desde finales de la década de 1960 no se ha introducido una nueva clase de antibióticos dirigida a las bacterias gramnegativas, un grupo de microorganismos que presenta importantes desafíos por su resistencia a múltiples tratamientos. Mientras tanto, las bacterias continúan desarrollando mecanismos de resistencia frente a los medicamentos disponibles.

“Una de las cosas que hace la inteligencia artificial es ayudarnos a predecir qué tipos de moléculas, o qué propiedades específicas dentro de una molécula, podrían convertirla en un buen antibiótico. Un aspecto importante es que queremos que la inteligencia artificial haga predicciones sobre moléculas que nuestros químicos realmente puedan sintetizar”, explicó Bradley.

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