China advirtió este martes a Panamá que habría que pagar un “alto precio” después de que un tribunal anuló el contrato de CK Hutchison 0001.HK, con sede en Hong Kong, para operar dos puertos en el Canal de Panamá.
La Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao de China calificó de “absurda, vergonzosa y patética” la sentencia del tribunal supremo panameño, y se comprometió a defender los intereses de las empresas chinas.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, reaccionó a la advertencia este miércoles. En su cuenta de X, rechazó el mensaje de China y respaldó la decisión de la Justicia del país centroamericano.
“Rechazó enérgicamente el pronunciamiento de la Oficina de Asuntos de HK y Macao por razón del fallo de la CSJ sobre el contrato portuario. Panamá es un Estado de Derecho y respeta las decisiones del Órgano Judicial que es independiente al Gobierno Central. La Cancillería se pronunciará al respecto y adoptará las decisiones correspondientes”, dijo el mandatario.
En un pronunciamiento posterior, la Cancillería de Panamá dijo que el Gobierno respeta la independencia de las decisiones del Poder Judicial y “exhorta a todas las partes, nacionales e internacionales, a hacer lo propio, tal como se espera cuando ocurra cuando una empresa panameña o nacional es sometida a procesos judiciales en otras jurisdicciones soberanas”.
La semana pasada, la máxima corte de Panamá anuló los contratos que Panama Ports Company, una filial de CK Hutchison, tenía desde la década de 1990 para operar terminales de contenedores, lo que empaña la propuesta de venta de los puertos por US$ 23.000 millones a un consorcio liderado por BlackRock BLK.N y Mediterranean Shipping Company (MSC).
La decisión judicial, que citaba violaciones constitucionales y preocupaciones sobre el interés público, se consideró una victoria para Washington en medio de la intensificación de la rivalidad entre Estados Unidos y China por el control de las rutas comerciales mundiales.
La sentencia amenaza con perturbar la venta propuesta por el conglomerado de Hong Kong, por valor de US$ 23.000 millones, de 43 puertos en 23 países, incluidos los dos del Canal de Panamá, a un consorcio liderado por BlackRock BLK.N y Mediterranean Shipping Company.
“La sentencia ignoró los hechos, violó la confianza y daña gravemente los derechos e intereses legítimos de las empresas de Hong Kong, China”, según un comunicado publicado por la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao de China en su cuenta de redes sociales.
“China cuenta con los medios y herramientas suficientes, así como con la fuerza y la capacidad necesarias para defender un orden económico y comercial internacional justo y equitativo”, afirmó. Añadió que si las autoridades panameñas “insisten en hacer las cosas a su manera (…) ¡sin duda pagarán un alto precio tanto política como económicamente!”.
Sin mencionar a Estados Unidos en el comunicado, la oficina china afirmó que “algún país ha utilizado tácticas intimidatorias para obligar a otros países a obedecer su voluntad” y que Panamá había “sucumbido voluntariamente” al poder hegemónico.
La filial de CK Hutchison afirmó la semana pasada que la sentencia era incompatible con el marco jurídico que le había permitido operar los puertos.
