Rosario Robles, exsecretaria de la entonces Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, regresó a la política luego de que esta mañana Alejandro Moreno, dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), le otorgó un cargo.
La exfuncionaria reapareció en una conferencia del PRI, a cuatro años de que salió en libertad provisional tras pasar tres años en prisión, acusada por el desvío de recursos conocido como la ‘Estafa Maestra’.
En dicho evento, Moreno Cárdenas agradeció la asistencia de Robles Berlanga y anunció que la exfuncionaria será ‘coordinadora la defensa ciudadana para México’.
“Rosario Robles quien ahora será coordinadora la defensa ciudadana para México. Muchas gracias Rosario por estar aquí, por defender a México”, dijo el dirigente priista.
Sin embargo, no se detalló cuáles serán sus funciones ni a partir de qué día ocupará el cargo o si este estará ligado a las próximas elecciones.
Aunque, Moreno Cárdenas anunció que las candidaturas del PRI para las elecciones del 2027 estarán abiertas a la ciudadanía en general, sean o no militantes del partido tricolor.
Rosario Robles se mantuvo alejada de la política desde el 2019, cuando fue detenida, a pesar de que el 6 de noviembre de 2023, un tribunal la absolvió de forma definitiva del delito de ejercicio indebido de la función pública en el caso conocido como la “Estafa Maestra”.
Este esquema de corrupción habría desviado 3 mil millones de pesos mediante 11 organismos federales durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Tras la ratificación de su inocencia, Robles declaró que lo vivido fue una infamia y que, pese a su estancia en prisión, nunca perdió su libertad ni su dignidad.
En un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, afirmó: “Terminó la infamia. Me encerraron pero jamás dejé de ser libre y nunca me doblaron ni me arrebataron mi dignidad”.
Robles criticó que el uso de las instituciones para venganzas no corresponde a un gobierno democrático y señaló a Alejandro Gertz Manero, quien entonces fue titular de la Fiscalía General de la República, de haber ejercido persecución en su contra, asegurando que su trayectoria y su nombre permanecen intactos tras el fallo judicial.
La exfuncionaria fue la única exsecretaria de Estado investigada por la Fiscalía General de la República (FGR) por este caso, aunque nunca se le imputó algún delito financiero durante los tres años que pasó en prisión mientras se desarrollaba el proceso judicial.
