Nos comentan que…
“Hoy es un día especial… regreso a Yucatán a hacer política”.

¿Adivinan quién pronunció esa frase? Pues nada menos que Ivonne Ortega Pacheco, el sábado pasado al tomarle la protesta a la comisión operativa de Movimiento Ciudadano en Kanasín.
La exgobernadora había reaparecido un día antes, en un acto similar en Samahil, pero en Kanasín se mostró más elocuente al subrayar que regresa a hacer política en el Estado y manifestó inconformidad con la situación que viven México, Yucatán y Kanasín en particular.
La diputada federal dijo, entre otras cosas, que el proyecto político de MC busca dejar atrás la política basada en colores y señaló que se debe dejar de ver a Kanasín como un “pueblote” para consolidarlo como un municipio con mayor ordenamiento y mejores oportunidades. Por lo que se anticipó, ese evento marcará una etapa de más apariciones.
Serpientes y escaleras en Morena Yucatán.
Las renuncias recientes en dependencias públicas estatales y federales en Yucatán han originado una reconfiguración en el mapa político de Morena, porque los movimientos también ocasionaron, en algunos casos, que los protagonistas quedaran fuera del juego electoral de 2027.
Fuentes del partido consideran que la principal incógnita es la conducta que asumirán algunos de los que fueron presionados para que renunciaran, como es el caso de Rogerio Castro Vázquez en el ámbito federal y de Geovanna Campos Vázquez en el ámbito estatal, ya que ninguno es afín al grupo del gobernador Joaquín Díaz Mena y, como muchos otros exfuncionarios, están muy disgustados por la forma en que los dejaron fuera de la estructura gubernamental.
También nos hacen notar otros ejemplos de quienes, aunque se mantienen en alguno de los niveles de gobierno, no están satisfechos porque los retiraron de una posición de poder y se sienten degradados.
En específico se cita al ticuleño Everth de Jesús Dzib Peraza, quien fue destituido como director general del Colegio de Bachilleres de Yucatán (Cobay) –las versiones apuntan a que no se apegó a la lista en Excel de proveedores del constructor Mario Millet Encalada– y transferido a una subsecretaría de Educación, donde no pudo colocar ni a sus colaboradores más cercanos. En 2024 Dzib Peraza fue operador electoral de Díaz Mena en el sur del Estado y, a decir de la gente de esa zona, puede moverles el tapete a los morenistas si de verdad se lo propone.
¿Seguirán su alianza Rogerio y Rommel?

Otra de las incógnitas que surgieron en estas semanas dentro de Morena es la ruta que seguirá la alianza de Rogerio Castro Vázquez y Rommel Pacheco Marrufo, quienes habían pactado un trabajo conjunto con la mirada puesta en Mérida, pero la situación cambió por completo no solo por la salida del primero de la delegación de Bienestar sino porque ya es del dominio público que el brazo derecho del exclavadista en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) fue cercano colaborador de Castro Vázquez en el Infonavit y su relación no terminó para nada cordial.
La renuncia de Rogerio Castro en Bienestar, que hizo revivir sus escándalos de presunta corrupción en el Infonavit, lo deja por ahora sin posibilidades de competir por la candidatura de la 4T al Ayuntamiento de Mérida y genera ilusiones en el grupo de promotores de Rommel Pacheco, aunque las encuestas periódicas del propio partido guinda no le concedan oportunidades a estas alturas frente a la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, si ésta compite por la reelección.
La más reciente convivencia pública de Castro Vázquez y Pacheco Marrufo se concretó en una fiesta familiar de uno de los patrocinadores económicos de ambos, dueño de gimnasios, que, aunque resulte difícil de creer, ya se promueve con mucha anticipación como aspirante a la candidatura de Morena al Distrito 3 federal, que ahora tiene como representante a Óscar Brito Zapata.
Ya era bola cantada
El nombramiento de Mirna Manzanilla Romero como nueva secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) no generó sorpresa en muchos sectores del gobierno, pero sí en la funcionaria.
Los enterados de los pormenores de esos movimientos nos dicen que el gobernador Joaquín Díaz Mena ya había anticipado que el relevo de Geovanna Campos Vázquez sería una “fundadora de Morena” y en principio se especuló que la candidata era la doctora Judith Ortega, quien ha tenido una accidentada gestión como secretaria de Salud, pero a fin de cuentas la designación recayó en la doctora Manzanilla Romero.
La nueva secretaria fue coordinadora del capítulo Yucatán de una red nacional de investigadores y científicos que apoyó la candidatura presidencial de Claudia Sheinbaum Pardo.
La que sí resultó sorprendida, o al menos eso pareció, fue la exdirectora del Tecnológico de Mérida.
Nos relatan que hace unos días, en vísperas del anuncio de su nombramiento, fue citada al despacho del gobernador en Palacio y llegó prácticamente cuando ya estaba de salida el jefe del Ejecutivo.
Éste, nos recalcan, le informó a bocajarro de su designación, le preguntó si sabía cuál sería su nueva dependencia y le indicó que ya debe pensar en quién ocupará la Subsecretaría de Tecnología e Innovación, que dejó vacante desde diciembre pasado la investigadora universitaria Carmen Díaz Novelo.
En esa dependencia se respira un ambiente de tensión que dejó la salida de Geovanna Campos, a quien se acusó de malos tratos al personal y de ciertos manejos financieros que está investigando la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Sigue pisando callos
En las filas de Morena no cayó en gracia que uno de sus militantes –al menos hasta ahora– haya ventilado en Ciudad de México detalles oscuros de ese movimiento en Yucatán. La ocasión fue la presentación del libro “Rapiña: el ocaso de un movimiento”, ante periodistas de un club capitalino fundado en 1959.
El autor del libro, Alberto Nolasco Sosa, repitió sus señalamientos contra el rumbo que ha tomado Morena en la entidad y subrayó que es irrisorio que en estos tiempos muchos presuman su morenismo cuando la mesa está servida y se han despachado con la cuchara grande siendo funcionarios públicos.
Nolasco Sosa, exconsejero estatal, excandidato y exvocero del Comité Ejecutivo de ese partido en Yucatán, puso el dedo en la llaga al señalar que el movimiento guinda es fuerte porque ha sabido explotar las fobias, los miedos y la insatisfacción generalizada de la gente y utiliza los programas sociales como moneda de cambio para ganar elecciones.
Alberto Nolasco, quien hace tres semanas concedió a este periódico amplia entrevista para dar a conocer su obra, dejó entrever –según versiones de la prensa del centro del país– que su partido ganó la gubernatura de Yucatán en 2024 porque se habrían usado padrones de beneficiarios de los programas sociales para favorecer a quien hoy ocupa la titularidad del Poder Ejecutivo.
Sus comentarios y el contenido del libro ya representan, dicen los propios morenistas, una piedra en el zapato de quienes dirigen Morena.
DHM/ FS/Didy…
