Por: Alejandro granja Peniche: (El Netas).
Viviendo el éxito
Un amigo y lector , Gregorio, me compartió una frase que me encantó: el éxito se vive en el presente. Y es cierto. Cuando vivimos esperando algo, anhelamos el éxito, pero no lo estamos habitando.
Piensa en un niño que llora y se ahoga al intentar explicar lo que le pasa. Primero necesita recuperar la respiración. Lo mismo nos ocurre cuando nos desfasamos entre anhelos, expectativas y deducciones mentales. Perseguimos ideas que creemos que nos darán felicidad, pero nos alejan del presente. Y si el éxito solo se vive en el presente, entonces no podemos seguir postergándolo.

No fue así…
He vivido momentos donde imaginé que algo me traería paz o alegría, y no fue así.
Lo que me trajo fue distancia emocional con los demás y conmigo mismo.
Recordamos fotos o escenas, pero no lo que realmente sentimos ese día. Y eso nos desconecta.
Por eso te hago esta pregunta: ¿cómo te imaginaste que sería el éxito? ¿Pensaste que todo serían flores? ¿Crees que quienes ganan una copa no terminan con lesiones, con miedo a perderla o a no repetir el logro?
Tal vez el éxito no se ve como lo imaginaste. Tal vez sí lo tienes… pero no te has dado cuenta.

Hazte estas preguntas:
• ¿Estoy viviendo el éxito o solo anhelándolo?
• ¿Qué me separa de vivirlo hoy?
• ¿Qué expectativas estoy cargando que me impiden respirar y conectar con mi realidad?
Como un niño que llora: respira, suelta, conecta.
Mi nombre es Alejandro Granja Peniche y cuando me despierto en las mañanas mi mente me recuerda mis pendientes, mis problemas.
Pero también hoy en las mañanas me he propuesto recordarme que no solo vine a resolver, sino también vine a crear, a ser feliz, a ser exitoso, a vivir en el éxito.
Yo me recuerdo que soy exitoso. Que es una decisión que tomo todos los dias ¿Te hace sentido a ti también?
“Viviendo el Éxito”
Hoy me recuerdo que el éxito se vive en el presente.
No en el anhelo.
No en el “cuando llegue”.
El éxito se vive en el ahora, valorando lo que tengo, sin obsesionarme con lo que aún no ha llegado.
Desde ahí, puedo construir una realidad desde la gratitud, no desde la carencia o el miedo.
Muchas veces decidimos desde el impulso, no desde la conciencia.
Y eso nos aleja del presente. Si el éxito solo existe en el presente, no podemos vivirlo si somos seres de impulso.
Porque esos impulsos, casi siempre, nacen de la urgencia o del deseo de evitar el dolor. Y ese deseo, disfrazado de placer inmediato, nos da atajos que nos alejan del camino que ya habíamos decidido seguir.
Por ejemplo: si quiero lograr resultados en un plan de alimentación, y ya tomé una decisión, no puedo dejar que el impulso decida por mí. Antes de comer algo, puedo preguntarme:
¿Está en mi lista? ¿Con qué me comprometí? Esta decisión… ¿viene desde el éxito o desde el impulso?
Estoy viviendo el éxito o solo anhelando el éxito.
¿Estoy siendo o solo queriendo ser?
El éxito se vive en el proceso. En el camino.
Está en cada decisión, en cada pensamiento, en cada diálogo con uno mismo.
Está en cómo respondemos ante la duda, ante la tentación, ante el miedo.
El éxito no es lo que se ve afuera: el puesto, el coche, el ingreso, la pareja.
Es cómo lo sostienes. Es quién eres cuando nadie te ve.
Es la energía con la que decides cada día seguir construyéndolo.
Porque muchas veces soñamos con “eso” que creíamos que era el éxito… y cuando por fin llega, nos sentimos igual de vacíos. Porque no soñamos con la responsabilidad que ese éxito traía.
Soñaste con una pareja, pero ahora el miedo a perderla te vuelve inseguro.
Soñaste con un ingreso, pero ahora te comparas con alguien que gana más.
Soñaste con libertad, pero no sabías que la libertad venía con disciplina.
No se puede dejar de trabajar en uno mismo.
El éxito trae un paquete completo, y hay que conectarse con él todos los días, por decisión propia.
Hoy YO decido ser exitoso.
No tu opinión me hace exitoso .
No el juicio de los demás.
Yo soy quien lo construye, quien lo siente, quien lo vive… y quien, si se distrae, se lo recuerda para regresar.
Hasta aquí mi reporte, mi querida comunidad.
Cómo imaginamos que sería el éxito? … y lo que nunca nos dijeron que venía incluido.
Hay que aprenderlo a administrar .
Dahemont…
Con cariño,AGP/ El Netas.

