¿Y las sanciones? En Italia hay un yate que podría ser de Putin y no ha sido confiscado por la UE

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En el puerto de Carrara, Italia, se encuentra estacionado un yate Scheherazade que podría ser del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y no ha sido confiscado por autoridades de la Unión Europea, que decidió congelar los bienes del mandatario ruso en febrero de 2022, luego de haber comenzado el conflicto militar con Ucrania.

Maria Pevchikh, una periodista rusa que es directora del departamento de investigación de una fundación anticorrupción rusa (FBK por sus siglas en ruso), compartió la información con la que se logró determinar que este yate pertenece Putin y que, a pesar de las sanciones que impuso la Unión Europea, no ha sido confiscado. La investigación fue publicada en el blog de Alexey Navalny, y se hizo en conjunto con Georgy Alburov, un activista en contra de la corrupción.

La periodista aseguró que luego de una década investigando la corrupción del mandatario ruso, la fundación ha comprobado que “Vladimir Putin nunca mantiene activos bajo su nombre”, por lo que es complicado obtener una pista que confirme que le pertenece.

Luego de saber que el yate no está registrado a nombre de Putin, Maria Pevchikh señaló que “no se debe observar la estructura de propiedad, sino quién la administra y paga”, entonces compartió una lista completa de los trabajadores del Scheherazade registrados en 2020, donde notó que la mayoría provenían de Rusia y, por si fuera poco, trabajan para el Servicio Federal de Protección de la Federación Rusa (FSO, por sus siglas).

El FSO, en palabras de Maria Pevchikh, se encarga de la seguridad y el bienestar de Putin a través de la protección física. Sin embargo, la investigadora asegura que esta no es su única responsabilidad.

Los oficiales del FSO también son responsables de todas las residencias oficiales de Putin. Los construyen, los protegen, se ocupan de las necesidades personales y la adquisición de alimentos y bienes, así como el mantenimiento general. Están literalmente dirigiendo la vida de Putin”, señaló Pevchikh en su cuenta de Twitter.

Después de la invasión a Ucrania, locatarios del puerto le aseguraron a la investigadora que los trabajadores rusos abandonaron el yate y entró un nuevo grupo de trabajadores británicos.

También señala que dentro de la investigación a los trabajadores rusos, logró descubrir que algunos de ellos se identifican a través de sus teléfonos como integrantes del FSO. Además obtuvo información filtrada de la solicitud de préstamo por parte de uno de los trabajadores del yate, mismo que se identificó como “militar”, siendo el FSO su empleador principal.

“Con una búsqueda de código abierto muy simple, logramos identificar al menos a 10 oficiales de FSO que figuran como miembros del personal de Scheherezade. Son empleados estatales rusos, personal militar y viajan regularmente a Italia en grupo para trabajar en el misterioso yate. Ah, y también hablamos con uno de los miembros de la tripulación de Scheherezade, quien confirmó que, de hecho, es el yate de Putin. También nos enviaron algunas fotos del interior del yate” explicó Maria Pevchikh.

La investigadora concluyó que estas pruebas eran suficientes para que el yate fuera confiscado.

 

más información en: https://www.elfinanciero.com.mx/mundo/2022/03/23/y-las-sanciones-en-italia-hay-un-yate-que-podria-ser-de-putin-y-no-ha-sido-confiscado-por-la-ue/